Entrevista a Martín H. González Romero por Huitzilihuitl Pallares Gutiérrez
A finales del 2025, El Colegio de México publicó el libro La revolución sexual. Sexualidad, política y cultura en la ciudad de México, 1960-1984, de Martín H. González Romero. Un estudio histórico sobre las discusiones públicas y significados atribuidos a la revolución sexual, desde la aparición de la píldora anticonceptiva hasta la irrupción de la pandemia de VIH-sida. En esta entrevista el autor destaca los puntos más importantes de su investigación, que se sustentó en documentos de archivo y el análisis de distintos productos culturales, como películas, revistas eróticas y programas radiofónicos de la época.
¿Qué significó la revolución sexual para la sociedad mexicana del siglo XX?
La revolución sexual tuvo implicaciones importantes, sobre todo entre las clases medias urbanas de la sociedad mexicana a partir de la década de los sesenta. Los avances en las tecnologías anticonceptivas y una creciente valoración positiva de la sexualidad sin duda transformaron los hábitos sexuales de estos sectores durante el período, permitiéndose mayor experimentación. La sexualidad prematrimonial es un ejemplo claro de ello. Este libro, sin embargo, no se encarga de retratar estas transformaciones, sino de estudiar las implicaciones políticas y culturales de la revolución sexual en las discusiones públicas de nuestro país.
Para muchas de las personas que atravesaron por esta transformación, la revolución sexual era sinónimo de una liberación en los hábitos de consumo y en los medios de comunicación, ejemplificada por el boom de revistas eróticas para caballeros. Para otras, se trataba más bien de una lucha por transformar las relaciones sociales y situaban a la revolución sexual como parte de otras luchas revolucionarias, como en el caso del movimiento de liberación de las mujeres y el incipiente movimiento de liberación lésbico-gay del período. En ese sentido, la revolución sexual tuvo varios significados, algunos de ellos aparentemente contradictorios. El libro trata de situarlos como parte de un mismo episodio de transformación y darle sentido como un capítulo de la historia política y cultural.
¿Cuáles son las principales características de la revolución sexual en México?
Desde mi punto de vista, y tomando en cuenta los intereses políticos y culturales de mi investigación, la principal característica de la revolución sexual en México fue su eclecticismo, derivado de la excepcional posición del país en el marco de la Guerra Fría y en el contexto regional de América Latina. Si bien la represión política del estado mexicano es innegable, como lo dejan claro las estrategias de la guerra sucia, el priismo tuvo una relación compleja con la izquierda. A diferencia de los regímenes militares de América Latina durante el periodo, la izquierda política no sólo no estuvo proscrita, sino que participó electoralmente a partir de la reforma política de 1977. Al mismo tiempo, la cercanía con los Estados Unidos y su American Way of Life dio cabida a toda clase de fenómenos de consumo y formas de ocio entre los mexicanos que vivieron el llamado milagro mexicano y la creciente urbanización, sobre todo en la ciudad de México.
Este clima dio cabida a significados muy contradictorios de la revolución sexual en las discusiones públicas. Por un lado, se retrató como disipación moral, ya sea como producto de la amenaza comunista o del imperialismo yanqui. Por otro lado, se concibió también como un producto de la modernidad norteamericana o como un horizonte de transformación social de la mano de las luchas revolucionarias. Sus comentadores y protagonistas se entregaron también a una revolución sexual compleja y contradictoria, y la revolución sexual se veía ahí entre quienes asistían a un concierto de rock and roll y quienes salían a la calle a manifestarse en favor de mayores libertades sexuales. En todo caso, esto nos permite entender a la revolución sexual en México como un periodo de transformación con un lenguaje específicamente revolucionario, cuyo vocabulario liberacionista marcó época. De hecho, a pesar de que las décadas recientes han destacado por atestiguar importantes transformaciones en torno a la sexualidad, éstas no se han enmarcado necesariamente en el paradigma de lo revolucionario como sucedió en los sesenta y setenta.
¿Quiénes fueron los protagonistas de la revolución sexual?
Los protagonistas de esta transformación fueron sin lugar a dudas las juventudes de clase media, la generación de baby boomers que se benefició del llamado milagro mexicano, que nació o creció en la ciudad y que posiblemente formó parte de la primera generación en ir a la universidad. De hecho, a lo largo del siglo XX, la preocupación por las transformaciones en la moral sexual fue una constante que acompañó a la urbanización, como una amenaza continua a las juventudes. Sin embargo, una novedad de las discusiones públicas en torno a la revolución sexual es que las juventudes comenzaron a ser concebidas ya no como víctimas, sino como protagonistas de una transformación que ellas mismas estaban interesadas en promover. Sin duda, el movimiento estudiantil de 1968 repercutió de manera importante en la percepción de la politización y la rebeldía juvenil.
Por supuesto, la revolución sexual tuvo sus protagonistas en la opinión pública, como artistas y escritores. Quienes formaron parte de la generación de medio siglo, de la literatura de la onda, de la ruptura y de la nueva ola del cine mexicano de la década de los setenta pueden contarse entre sus protagonistas, que influyeron en la difusión de un complejo ideario de la revolución sexual. Algunos de los liderazgos del movimiento de liberación de las mujeres y del movimiento de liberación homosexual son también protagonistas de la revolución sexual por derecho propio, promoviendo acciones y discusiones sobre el papel de la sexualidad en la sociedad. Las figuras de Wilhelm Reich y Herbert Marcuse destacan particularmente entre las referencias teóricas más comunes, aunque no hay que olvidar las múltiples aportaciones de los feminismos. En todo caso, las discusiones públicas tuvieron repercusiones en las vidas cotidianas de las juventudes de clase media urbana. En la decisión de ponerse una falda más corta, de salir a una cita o de asistir a una parada de protesta, se halla también la revolución sexual
¿A qué se debe la omisión de las posturas conservadoras y su oposición a la revolución sexual en este estudio?
Se trata de una decisión metodológica. Al plantear este estudio, elegí centrar mi atención en la complejidad de la revolución sexual, el interior de cuyo significado podemos encontrar opiniones en disputa. De hecho, gran parte del interés de esta investigación es el de llenar un hueco en la historiografía del período, que a menudo se refiere a la revolución sexual como parte de un contexto que nunca es realmente definido. Definir la revolución sexual resulta un ejercicio complicado en sí mismo y este libro busca contribuir con un aporte en ese sentido.
Al dar cuenta de las discusiones públicas que le dieron sentido a la revolución sexual, el estudio deja claro que existieron voces reaccionarias que se opusieron a ella, pero no es su interés principal documentarlas. El libro trae al presente el particular clima de entusiasmo que la revolución sexual generó en la escena pública, el cual destaca por su excepcionalidad histórica. Sin embargo, esto no significa que amplios sectores sociales no mantuvieran una actitud conservadora hacia la sexualidad, producto de una formación religiosa o de otro tipo de posturas morales. En todo caso, las décadas posteriores a la revolución sexual, en los años ochenta y noventa, encontramos un protagonismo reaccionario, que a manera de reflujo, rechazó las transformaciones del período anterior. La crisis provocada por la pandemia de VIH-sida y fin de la Guerra Fría son algunos de los factores que alejaron a la discusión pública de una postura entusiasta frente la libertad sexual, impidiendo articular un lenguaje revolucionario en torno a ella.

¿Cuáles fueron los mayores desafíos que surgieron durante el desarrollo de esta investigación?
La investigación centró su atención en las discusiones públicas en torno a la revolución sexual. Estas discusiones no solo tratan de sexo, sino también de arte, consumo, movimientos sociales, medios de información, moda, contracultura, etc. En ese sentido, uno de los principales retos de la investigación fue acotar las fuentes de archivo. Cada una de las discusiones públicas abordadas en el libro me llevó a documentar con archivo histórico un fenómeno político y/o cultural en sí mismo. En ese sentido, creo que la revolución sexual, por la amplitud de los fenómenos que se asocian a ella, es un episodio histórico susceptible de convertirse en un tema de estudio amplio y complejo. El libro busca abrir esa discusión e invitar a nuevas aportaciones.
Por otro lado, uno de los principales retos fue elegir la ruta de la investigación. Dado el carácter reciente del episodio, construir fuentes de historia oral para estudiar la revolución sexual era una alternativa productiva. Sin embargo, elegí centrar mi atención en las fuentes de la época y en la dimensión conceptual; es decir, elegí documentar el significado de la revolución sexual con los intercambios del período. Ha sido grato descubrir, en distintas presentaciones de avances, que la investigación coincidía con las impresiones de algunas personas que vivieron con entusiasmo la revolución sexual. En todo caso, las interpretaciones de la experiencia vivida pueden variar entre contemporáneos pues, como dije, el clima de entusiasmo de la revolución sexual no significó la desaparición de posturas conservadoras ni transformó necesariamente y de manera profunda las vidas de todas las personas. En todo caso, la importancia de la discusión sobre la revolución sexual en el período es innegable.
La revolución sexual se originó como tesis de doctorado en Historia y fue presentada en El Colegio de México en febrero de 2021. Debido a sus valiosas aportaciones a la historia política y cultural del siglo XX de nuestro país, la investigación ha sido transformada en libro. La obra se encuentra disponible en la librería de El Colegio y en algunas cadenas comerciales.
Imagen de portada: Manifestación femenina en contra de la falda larga (maxi-falda), en la Zona Rosa de la ciudad de México, 9 de octubre de 1970. Colección: AGN, Fondo Hermanos Mayo.





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