El racismo bajo el lente de Santiago Álvarez
agosto 29, 2020 La Bola

El racismo bajo el lente de Santiago Álvarez

Por Martha Isabel Urbina

El cortometraje Now! realizado por el cineasta militante Santiago Álvarez denunció la segregación racial estadounidense en el momento de mayor tensión del movimiento por los derechos civiles de la comunidad afroestadounidense. La producción del Noticiero Latinoamericano ICAIC fue congruente con la agenda política del gobierno cubano en contra del racismo. En el presente artículo se hace una aproximación al contenido y contexto del cortometraje documental a través del análisis de su composición y producción para cuestionar ¿por qué el gobierno cubano se interesó por denunciar el racismo estadounidense mediante el cine?

El cortometraje Now! del cineasta militante Santiago Álvarez denuncia la segregación racial estadounidense, se realizó en 1965 y su producción coincide con el momento de mayor tensión del movimiento por los derechos civiles de la comunidad afroestadounidense. En cinco minutos y medio de duración, suceden de manera continua imágenes fotográficas y fragmentos de video al ritmo de una canción de la cantante Lena Horne. El montaje muestra la brutalidad policiaca al margen de las protestas sociales, junto a protagonistas de la historia estadounidense, como Martin Luther King y Abraham Lincoln. La síntesis de los discursos históricos y políticos expone un mensaje antirracista de carácter urgente, que se identificó con los objetivos de la productora audiovisual cubana donde Santiago Álvarez ejercía como director: el Noticiero Latinoamericano ICAIC.

El presente artículo esboza una interpretación de la composición –visual y discursiva– de uno de los cortometrajes que han trascendido en la historia del cine documental. El objetivo es indagar en su contenido en relación con su contexto para responder por qué el gobierno cubano se interesó por denunciar el racismo estadounidense. En inicio se explicará la posición y el estilo del director cubano, al plantear qué se expone y por qué se escogieron determinadas imágenes. La descripción visual y simbólica implicará una somera revisión del proceso histórico del movimiento afroestadounidense, así como las expresiones culturales del gobierno cubano. Por último, se mencionará la postura política que se tenía con respecto al racismo del recién creado gobierno revolucionario de Cuba, para comprender el alcance de la denuncia de Santiago Álvarez, quien estaba estrechamente ligado con la militancia del Noticiero ICAIC.

Santiago Álvarez: entre el periodismo y el cine militante

La carrera cinematográfica de Santiago comenzó a sus cuarenta años, al poco tiempo del triunfo de la Revolución Cubana. Aunque no estudió cine propiamente, su trayectoria estuvo influenciada por el trabajo periodístico que realizó durante su juventud. Al triunfo de la Revolución, el gobierno cubano se empeñó en construirse una nueva imagen, por lo que a los tres meses Fidel Castro fundó el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC). De éste surgió, en 1961, el Noticiero Latinoamericano ICAIC bajo la dirección de Alfredo Guevara, quien invitó a Santiago Álvarez a sumarse al equipo y más adelante asumió la dirección en conjunto. En sus treinta años de trabajo se realizaron casi 1 500 proyectos cinematográficos, donde el cineasta dirigió cerca de 800 y supervisó el resto.

Santiago Álvarez. Imagen tomada de: https://santiagoalvarez.org/santiago-alvarez/

 

Imagen del imagotipo del Noticiero ICAIC Latinoamericano, dirigido por Santiago Álvarez. Imagen tomada de: https://www.ecured.cu/Noticiero_ICAIC_Latinoamericano#/media/File:Pantalljsga1.jpg

 

Las producciones del Noticiero ICAIC se realizaron en dos vertientes: periodísticas y documentales. Estas últimas fueron elaboradas en menor medida, aunque abarcaron distintos espacios de proyección, como los festivales de cine. En cambio, los noticieros cinematográficos fueron reportajes semanales que se presentaban al inicio de las películas, esto no sólo implicó un arduo trabajo del equipo con largas jornadas sin dormir; su mayor problema fue la dificultad para abarcar una noticia como novedad, ya que resultaba tardado el proceso de revelado, copiado y traslado a otras partes de la isla. Ante este problema surgió la propuesta de realizar las noticias cinematográficas con un sentido de vigencia por meses o por años.

Al tratar cualquier noticia como problemática social sin delimitar una temporalidad en específico se demostraba el alcance del reportaje, pues abarcaba problemas que atañían a las sociedades de cualquier parte del mundo. Muchos de sus miembros señalaron la necesidad de no limitarse a noticias cubanas ni latinoamericanas, como expresaba el nombre del Noticiero. De modo que esbozaron un noticiero americano que a la larga tuvo un alcance transcontinental, tanto en su producción como en su distribución; esto delineó la militancia del Noticiero ICAIC. Con el transcurso de los años expandió el tema de las noticias nacionales, para abarcar noticias extranjeras. Así, Santiago Álvarez incursionó y realizó trabajos audiovisuales en países como Vietnam, Laos, Mozambique, Angola, Etiopía, México, Uruguay, Chile, entre otros, cuya trayectoria le valió el título de Santiago Álvarez, cronista del Tercer Mundo, tal como lo muestra la compilación bibliográfica del poeta e historiador venezolano Edmundo Aray. Los trabajos del cineasta demostraron la postura del gobierno cubano de carácter revolucionario y antiimperialista, en la que destacaron temas como “¡Muerte al invasor!” sobre la invasión militar estadounidense en Bahía de Cochinos, “79 primaverassobre la biografía de Ho Chi Min o “Hanoi, martes 13 sobre la Guerra de Vietnam.

En el caso de Now! el cortometraje documental fue resultado de una noticia precedente que cubrió el Noticiero en 1963, titulada “Discriminación racial”, sobre la lucha de Martin Luther King. La problemática afroamericana fue un tema de repercusión mundial que incidió en la experiencia personal de Santiago Álvarez cuando vivió en Nueva York. Durante su estancia en Estados Unidos trabajó en las minas de Pennsylvania y estudio psicología en la Universidad de Columbia, donde fue testigo del racismo. En entrevistas señaló el impacto que le generó la segregación racial en ámbitos cotidianos, como la prohibición de compartirle un asiento a una mujer negra con su bebé en brazos. Hasta 1955 dicha prohibición sería transgredida por el caso de Rosa Parks al negarse a ceder el asiento de un ómnibus a un blanco en Alabama, uno de los estados de mayor represión racial. Este hecho originó la movilización afroestadounidense, a la que le sucedieron el boicot del uso de transporte, la integración de negros a espacios educativos, los plantones en restaurantes segregados y las manifestaciones públicas. La exigencia por los derechos civiles conquistó espacios públicos a costa de la violencia institucional, ejercida sobre todo por la brutalidad policíaca y las asociaciones racistas, como el Ku Klux Klan (KKK), tal como lo reflejan las secuencias de Santiago Álvarez.

Now!, revelado en blanco y negro

Now! plasma el estilo característico del director cubano, mismo que delineó la visión militante del Noticiero ICAIC. Éste consistió en hacer uso del collage y el found footage, es decir, la técnica de reapropiación de imágenes. Por lo que fotografías, portadas de revistas y videos de noticieros construyeron un nuevo discurso de manera creativa haciendo uso del lenguaje cinematográfico entre acercamientos y superposiciones de imágenes e inclusive animaciones. A la película se le considera precursora del videoclip debido a la duración rítmica de los planos con la canción “Now” de la cantante de jazz afroamericana Lena Horne, mezclada con la canción judía “Hava Nagila”. La narración documental se desarrolla sin diálogos, sólo utiliza la letra de la canción para reivindicar la lucha social. Incluso podría decirse que la canción de la letra funciona a manera de guion para vincular la creación artística con la política. Así, el montaje entre música e imágenes aluden a la denuncia, reiterando las protestas, las represiones y la vulnerabilidad de los niños afroestadounidenses.

Fotografía utilizada en el cortometraje Now!

Fotografía utilizada en el cortometraje Now!, que muestra, de izquierda a derecha, los activistas Roy Wilkins, James Farmer, Martin Luther King, Withney Young y el presidente Lyndon B. Johnson

 

Entre las primeras imágenes destaca la fotografía del reverendo Martin Luther King con el presidente Lyndon B. Johnson, junto con los activistas Roy Wilkins, Whitney Young y James Farmer del 18 de junio de 1964. El encuentro fue resultado del movimiento negro, que devino en modificación legislativas referentes a los derechos civiles.

Al hacer un somero recuento del movimiento, Martin Luther King encabezó diversas protestas, principalmente en Alabama, donde el reverendo incitó a la desobediencia civil. Sus protestas lo hicieron preso en más de veinte ocasiones, en uno de los arrestos redactó Letter from Birmingham Jail (Carta desde una cárcel de Birmingham) donde reiteró la acción no  violenta del movimiento.

Un mes después, en mayo de 1963, sucedió el primer disturbio negro significativo conocido como “cruzada de los niños”, cuya represión estuvo plasmada en Now! Ésta consistió en una marcha de niños afroestadounidenses que se dirigían al Ayuntamiento de Birmingham, Alabama, en un acto de protesta pacífica, donde se encontraba el intransigente comisionado de policía Eugene “Bull” Conner (T. E. “Toro” Conner); –Álvarez incluyó detalles de fotografías y fragmentos del video de la violencia televisada–, el comisionado irrumpió la protesta con perros, mangueras y terminó con arrestos a manifestantes.

Now! también mostró la vulnerabilidad de los niños afroestadounidenses, víctimas de la misma violencia ejercida a cualquier otro miembro de la comunidad. Entre los diversos casos de violencia institucional tenemos el ejemplo de los “Scottsboro Boys”, nueve adolescentes de Alabama que enfrentaron cargos de violación en 1931; así como el caso de George Stinny Jr., joven de 14 años oriundo de Carolina del Norte, acusado de matar a una niña blanca en 1944. Ambos juicios llevaron una evidente mala defensa y un jurado compuesto exclusivamente por hombres blancos, por ese motivo las sentencias fueron condenas a la silla eléctrica. Aunque el cineasta no incluyó imágenes de estos sucesos, sí ilustró el mismo menosprecio inhumano con el arresto de un par de niños afroamericanos en un condado de California, tal como aparece en las primeras fotografías de Now!

Justo después de estas imágenes sucede un acercamiento al rostro de un niño llorando y continúa con un movimiento de cámara en diagonal hacia la madre que lo consuela. El cuadro abierto consiste en la portada de la revista Life, con fecha del 28 de junio de 1963, noticia que plasmó el funeral del activista por los derechos civiles y educativos de afroestadounidenses, Medgar Wiley Evers. Éste fue víctima de un asesinato racial en Mississippi,  a quien se le negó la entrada al hospital por tratarse de un nosocomio exclusivo para blancos.

Portada de la revista Life del 28 de junio de 1963, que también utilizó Álvarez en el corto Now!

Uno de los temas más recurrentes a lo largo de Now! fue el sometimiento de los manifestantes por los policías. Las secuencias comenzaban con acercamiento a los garrotes (zoom in) para extender la visión fuera de campo (zoom out) y así ilustrar a los afroestadounidenses derribados, algunos siendo tomados del cabello. También hay acercamientos a los garrotes que devenían en desplazamientos de la cámara hacia abajo (tilt down) para exponer negros en el piso, algunos sometidos por el pie en el cuello y otros ensangrentados y muertos. Esta secuencia acompaña la letra de la canción “ahora, sin esperar más, no más dudas, hagamos valer nuestros derechos” hasta llegar al coro con acercamientos y alejamientos continuos y rápidos entre las fuerzas policiacas apuntando las armas contra las personas de color que se encuentran en el suelo.

La violencia contrasta con las manifestaciones pacíficas de la comunidad, en las que a través del desplazamiento a la derecha (paneo) se aprecia una hilera de afroestadounidenses agarrados de las manos. Más adelante, las fotografías contrastan al grupo de policías con los manifestantes en primer plano, quienes se agarran de las manos, amarradas simbólicamente con cadenas, para denunciar el legado esclavista de la historia estadounidense y el nulo acceso a derechos civiles. Todo ello acompañado de la letra musical que alude a la fraternidad. Este valor se presentó continuamente en el discurso afroestadounidense, tal como lo pronunció Martin Luther King a los pies del monumento a Lincoln en la marcha de Washington, en el discurso “I have a dream”.

Pie de foto/imagen, disponible en: [insertar enlace, de ser el caso]

Por otro lado, uno de los elementos más sutiles de Now! son las asociaciones de imágenes del KKK con el nazismo. Igualmente, la violencia plasmada a lo largo del documental quedó acompañada con la selección de la canción judía “Hava Nagila”. No es cualquier casualidad, pues Álvarez relacionó la represión de las personas de color con el exterminio judío, aludiendo a la magnitud del problema social estadounidense con un acontecimiento de alcance global.

Finalmente, la película denuncia el racismo sustentándose en la historia estadounidense, pues hace referencia a los postulados que George Washington, Thomas Jefferson y Abraham Lincoln plasmaron en su Constitución, es decir, la igualdad y la libertad. A pesar del preámbulo que la Constitución Política de Estados Unidos de 1787 estableció con respecto al bienestar de sus ciudadanos mediante la igualdad política, los llamados padres fundadores instauraron el concepto igualdad entre hombres blancos, pues en ese momento permaneció vigente la esclavitud. Igualmente, los derechos políticos en materia electoral estuvieron limitados a propietarios y contribuyentes, excluyendo a la mayor parte de la población. Hasta 1861 la separación de estados devino en la creación de la Confederación de Estados de América, integrado por estados sureños, como Alabama, Mississippi, Georgia, Lousiana, Texas, Florida y Carolina del Sur donde imperó el sistema esclavista para sostener el trabajo agrícola. La escisión territorial después de los hallazgos de minería en California y los conflictos políticos entre estados para proclamar su separación resultaron en la Guerra de Secesión de 1861.

El conflicto central de la guerra surgió a raíz del cambio del sistema económico, es decir, el esclavismo. El antagonismo social entre blancos propietarios de esclavos negros es ampliamente narrado en la novela coetánea La cabaña del Tío Tom en la que Harriet Beecher Stowe mostró la deshumanización de un esclavo dentro del sistema esclavista; otra descripción del conflicto social es la que hace Margaret Mitchell en su novela histórica Lo que el viento se llevó. La guerra civil también sería retratada en el cine con la película The birth of a Nation (El nacimiento de una nación) de David Wark Grifith (1916). A pesar de ser considerada uno de los clásicos del cine tuvo una postura totalmente racista, pues justificó el sometimiento de los afroestadounidenses al mostrarlos violentos y salvajes. Además, la película innovó en algunos elementos, como la quema de cruces para intimidar a los afroamericanos, cuestión que sería adoptada por el resurgimiento del KKK durante el siglo XX.

Por último, cabe destacar el legado de la guerra al momento de la producción del cortometraje, pues ésta transgredió la noción del esclavismo como una nueva concepción del orden social y económico, en el que el movimiento abolicionista redefinió el concepto de igualdad. Ello fue posible gracias al proceso de ratificación de la Constitución, en la que se requiere de la aprobación de las legislaturas estatales de tres cuartos del número de estados. Así, de acuerdo con la 13a enmienda se prohibió la esclavitud, mientras que la 15a enmienda ratificó el derecho al voto sin importar el origen racial. No obstante, aunque fue ratificada por la mayoría de los estados, no fue aprobada en todo el país por no contar con la representación suficiente; lo que se lograría casi un siglo después, en 1965, mediante la Voting Rights Act (Ley de derecho de voto), un año antes se promulgó la Civil Rights Act (Ley de los Derechos Civiles). Tales victorias caracterizaron al movimiento negro con postulados liberales, que a pesar de mantener una ideología distinta al gobierno cubano, este movimiento atrajo el interés de la productora cubana, militante del gobierno socialista.

Combatir mediante la Revolución

Los documentales son discursos con representaciones construidas que hablan sobre la realidad, de acuerdo con la definición sobre las películas de “no ficción” del teórico en cine documental Carl Plantinga. Al ser discursos persuasivos y retóricos, es necesario develar por qué el noticiero cubano se interesó en el movimiento negro en Estados Unidos ante la conocida confrontación ideológica y política de ambos países.

Una vez que la Revolución Cubana se proclamó socialista en la “Segunda Declaración de La Habana” del 4 de febrero de 1962, el proyecto revolucionario determinó una agenda política, económica y cultural de transformaciones sociales. Ante las crecientes tensiones entre los gobiernos cubanos y estadounidenses que devinieron al bloqueo económico establecido desde la presidencia de Eisenhower y endurecido por el presidente Lyndon Johnson, , el gobierno cubano estableció lazos diplomáticos con otros países, especialmente con la Unión Soviética. Cabe destacar que el racismo estadounidense también fue una de las denuncias del bloque soviético, tal como lo expresó la película Circus desde 1936, donde una cirquera huye de Estados Unidos por ser discriminada al tener un bebé de color; fue acogida por los habitantes del país socialista y antirracista. Es así que fiel a la agenda política soviética, el racismo también se volvió parte de las proclamas de la izquierda latinoamericana.

A medida que crecieron las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, Fidel Castro manifestó empatía por la lucha antirracista. Su llegada a Nueva York en 1960 causó conmoción debido a su encuentro con el ministro y activista musulmán Malcolm X. A los pocos días Fidel Castro acudió a la Asamblea General de la ONU donde manifestó que la discriminación racial no era exclusiva de los afroestadounidenses del barrio de Harlem donde se hospedó, sino que está también estaba presente  en África a través de la segregación racial.

De modo que las acciones de la lucha emancipadora y la resistencia antiimperialistas de las políticas cubanas tuvieron en la mira acabar con el racismo, tal como se manifestó en el primer encuentro de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) en La Habana en 1967. En el evento destacó el activista trinitario Stokely Carmichael como representante de la lucha del movimiento afroestadounidense, con una visión acorde a la política socialista, pues denunció la lucha contra el racismo y también contra el capitalismo.

Fidel Castro y Malcolm X en 196o. Imagen tomada de: https://medium.com/dominio-cuba/el-d%C3%ADa-que-fidel-se-hosped%C3%B3-en-harlem-con-los-negros-pobres-de-nueva-york-10eb38fb9ef3

La denuncia antirracista cubana generó un diálogo similar con las demandas de los movimientos afroestadounidenses como lo expresan las canciones de Lena Horne, “Work song” de Nina Simone, “A change is gonna come” de Sam Cooke, y la literatura afroamericana como Why we can’t wait de Martin Luther King, The Fire Next Time de James Baldwin o The invisible man de Ralph Ellison, por mencionar algunas expresiones culturales coetáneas.

Cabe señalar que entre los movimientos afroestadounidenses Now! no alude a los movimientos radicales como “Revolutionary Action Movement”. En el que destacó Robert Williams, quien optó por la vía armada como forma de autoprotección de la comunidad en contra del racismo blanco, tal como expresó en Negroes with Guns. A éste le sucedería la creación del partido de autodefensa “Black Panters”, que comenzó como una agrupación estudiantil en 1966, cuyos postulados quedaron manifestados en Alma encadenada de Eldrige Cleaver. Cuyo tema fue de interés para la cineasta francesa Agnès Varda a través de su cortometraje Black Panters de 1968, donde denunció el encarcelamiento de uno de los fundadores del movimiento: Huey Percy; también sobresalió el activismo de Kathleen Cleaver en Oakland, California.

Ahora, regresando al cine cubano, cabe preguntarse por qué Álvarez no aludió a una acción armada de acuerdo con los ideales de transformación radical, propios de la política cubana. En cambio, tuvo empatía por la postura liberal del movimiento afroestadounidense al exigir igualdad y libertad, tanto social como política. En apariencia, el cineasta alude al levantamiento armado con la última secuencia del cortometraje en cuestión, pues termina con disparos cuyas balas escriben la palabra Now! Sin embargo, no consiste en una exaltación para tomar las armas o combatir la segregación con violencia, más bien es una apología de la Revolución. Esta alabanza será una doble manifestación tanto para el movimiento de reivindicación social como para los motivos de la realización cinematográfica. De modo que Álvarez incita a la acción revolucionaria y remite a un cine de carácter urgente, tal como refiere el periodista y crítico de cine brasileño Amir Labaki en El ojo de la Revolución. Asimismo, en la compilación The social documentary in Latin America, el historiador John Mraz identifica a Álvarez como testigo de los cambios históricos y también como protagonista de las victorias revolucionarias. De manera que su cine se volvió en un acto revolucionario, además de un medio de transformación social sobre los movimientos de liberación en América, en este caso, el antirracista.

Imagen del cortometraje Now!

Conclusión

Santiago Álvarez fue testigo y denunciante, quien innovó en el lenguaje fílmico para reivindicar las luchas sociales. Hizo uso del cine como un acto revolucionario. El documental Now! plasmó la violencia institucional y la búsqueda por los derechos de libertad e igualdad, remitiéndose a la historia estadounidense. Así, el montaje atacó directamente el sistema liberal en el que los valores del gobierno estuvieron lejos de la práctica y sólo fueron ideales sin fundamento. En cambio, se manifestaron los vínculos de solidaridad de la comunidad afroestadounidense, junto con estrategias de organización y resistencia en el momento de mayor represión.

El racismo fue un problema social que se debía erradicar y por ello se encontraba en la agenda de la izquierda política latinoamericana. Now! caracterizó la militancia revolucionaria del Estado cubano, en el que se distinguieron las movilizaciones negras de los nuevos actores políticos en América para la construcción de un nuevo proyecto de nación. Además, la película caracterizó la militancia del Noticiero Latinoamericano ICAIC al denunciar la segregación racial y revertirla a través de la acción revolucionaria.

El cortometraje no sólo demostró la incoherencia de las garantías otorgadas a la población afroamericana en ámbitos políticos y sociales a costa de la ley, sino que dejó un legado por asimilar y rectificar una vez más. Ahora bien, según sus ideales de permanencia, cabe reconocer la vigencia del racismo denunciado por el Noticiero ICAIC para replantear hoy en día cuáles son las políticas públicas que propician el racismo entre sus habitantes y cómo éste se ha rediseñado para exigir cambios en el ahora.

Santiago Álvarez filmando en Venezuela. Imagen tomada de: https://santiagoalvarez.org/santiago-alvarez/

Para saber más

Álvarez Díaz, Mayra, El noticiero ICAIC y sus voces, La Habana, Ediciones La memoria, Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, 2012, 350 p. Disponible en: http://www.centropablo.cult.cu/wp-content/uploads/2017/06/noticiero_ICAIC.pdf

Castillo, Luciano y Hadad, Manuel M., “Con Santiago Álvarez, cronista del Tercer Mundo”, en Revista enfoco, La Habana, ICAIC, Dirección de Cultura Escuela Internacional de Cine y TV, No. 16, Año 3, Abril 2009, p. 35–39. Disponible en: http://media.eictv.org/enfoco_digital/ENFOCO16.pdf

Fernández Castro, Rafael y Blackmore, Hazel, (coord.), ¿Qué es Estados Unidos?, México, Fondo de Cultura Económica, 2008, 516 p.

Johnson, Paul, “La Norteamérica que crea problemas, la Norteamérica que resuelve problemas”, en Estados Unidos, la historia, Buenos Aires, Javier Bergara Editor, 2002, p. 717–799.

Now!, Santiago Álvarez (director), Cuba, Noticiero Latinoamericano ICAIC, 1964, 5 min. Disponible en: https://vimeo.com/426503747

Plantinga, Carl, Retórica y representación en el cine de no ficción, México, Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, Facultad de Artes y Diseño, UNAM, 2014, 308 p.

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