La heroína montada, Eréndira Ikikunari. Otra versión de la conquista
agosto 12, 2019 La Bola

La heroína montada, Eréndira Ikikunari. Otra visión de la conquista

Por Fernanda Herrera Román

Después de la caída de México-Tenochtitlan, ¿Qué estaba sucediendo en otras latitudes de Mesoamérica? El presente artículo aborda la película Eréndira Ikikunari, basada en una heroína de tradición popular de la región michoacana.  El largometraje es utilizado como pretexto para resaltar y reflexionar sobre diversos aspectos históricos que casi no han sido tomados en cuenta por la sociedad mexicana, tales como el papel de la mujer durante la llegada de los españoles y el impacto de la conquista en otra latitud fuera del centro de atención típico, Tenochtitlan, para así centrarse en un área de gran importancia, la purépecha

El cine de Hollywood en los últimos años ha sido protagonizado por múltiples héroes que en la pantalla hacen despliegue de su fuerza, valor, habilidad y valentía frente a cualquier peligro que amenace la tranquilidad y cotidianeidad de los habitantes a los que protegen. Frente a este cine de héroes, me parece importante mencionar la historia particular de una heroína llevada a la pantalla grande algunos años atrás y que en esta época de auge del heroísmo merece ser mencionada.

En este breve artículo haré un resumen sobre lo que trata la película Eréndira Ikikunari (disponible en la siguiente liga: https://www.youtube.com/watch?v=hpthoMJyQwk) con miras a despertar el interés del lector. Por otra parte, resaltaré las particularidades del filme que la hacen única entre otras que hablan sobre la Conquista.

Imagen promocional del filme. Fotograma

La mujer caballera

Eréndira Ikikunari es una película del año 2006 del director Juan Roberto Mora Catlett. Narra la leyenda de una joven purépecha, Eréndira, quien ante el inminente embate de los conquistadores españoles decidió tomar las armas y enfrentarse a ellos para defender a su pueblo. A pesar de que continuamente le negaron participar en la guerra, Eréndira se desempeñó como una de las guerreras más notables en contra del nuevo enemigo.

La película históricamente se sitúa en el siglo XVI, después de la caída de México-Tenochtitlán, momento en el cual los españoles decidieron extender los territorios a conquistar. Es así que al inicio de la película vemos un anuncio al gobernante del pueblo Purépecha, Tangoaxan, sobre la llegada de los españoles. De éstos obtienen noticias a través del sueño de uno de los principales hombres del pueblo, quien dice que los extraños los matarían y deshonrarían a los dioses. Al no tener noticias de Cuynierángari, mensajero que enviaron para saber más acerca de la situación, Timas, un guerrero destacable sugiere que se ahoguen todos en el lago para no caer ante el ignoto enemigo.

Tangoaxan decide hacerle caso a Timas, ya que al enterarse que los españoles derrotaron a sus enemigos, cree que es prudente morir antes de ser asesinados por los invasores. Sin embargo, antes de proceder con el ahogamiento, un cambiado y aparentemente convertido Cuynierángari regresa y le dice al gobernante que esas extrañas personas que derrotaron a sus enemigos, los mexicas, fueron enviados por dioses antiguos para que establecieran una alianza con ellos. Timas, al ver que Cuynierángari está a favor de los nuevos enemigos, le pide a Tangoaxan que no le haga caso, iniciando así una riña entre ambos que termina por dividir a todo el pueblo en dos facciones: los que apoyaban a los españoles con Cuynierángari a la cabeza y los que se oponían, liderados por Timas.

Mientras los sucesos políticos acontecen, Eréndira, nuestra heroína, estaba preparándose para casarse con Nanuma, un guerrero ambicioso y despiadado que no llega a la ceremonia nupcial debido a la invasión española. Esto viene a ser una buena noticia para Eréndira, quien no quiere casarse. La llegada de los extranjeros y el saqueo que realizan al pueblo moviliza a las mujeres, entre ellas a la protagonista, para defender sus pertenencias ante el ataque. Al ver que Nanuma ha decidido apoyar a los extranjeros, Eréndira lo desprecia y junto con las mujeres se une a Timas.

Eréndira es mostrada como una mujer apasionada y valiente que decide participar para defender a su pueblo. Sin embargo, Timas le niega en varias ocasiones unirse a los guerreros y la joven, de manera secreta, decide convertirse en guerrera. La tensión entre las dos facciones enemigas crece y Cuynierángari, apoyado por los españoles, ataca a Timas, desatando un enfrentamiento en el que Eréndira decide intervenir. Cuynierángari y los españoles son derrotados y pierden un caballo, que la protagonista robó para su pueblo. La bestia generaba temor entre los guerreros purépechas, en cambio,  Eréndira lo encuentra fascinante y decide conocer más acerca de él. Al escapar después de robarlo, lo monta y descubre su conexión con el animal, lo cual asombra a los guerreros, en particular a Nanuma, que al verla cabalgar entra en cólera. De manera impetuosa, Eréndira se presenta ante Timas y le pide montar al cuadrúpedo en la batalla, a lo que el guerrero responde que sí y la nombra guerrera.

Segura de sí misma y orgullosa de ser guerrera, Eréndira reta a sus enemigos a pelear. La imagen de ella sobre el caballo genera temor porque es confundida con la diosa Xarátanga (diosa de la luna) y le temen. Pero Nanuma y Cuynierángari convencen a los suyos para no temer, ya que ella no es una diosa y no es nada poderosa en comparación al nuevo dios. Si usted, apreciable lector o lectora, quiere conocer el desenlace de Eréndira Ikikunari, le invito a ver la película para que se entere sobre el desenlace.


Fotograma que muestra a Eréndira después de una batalla, montando el caballo blanco que robó.

Las particularidades de Eréndira

No son muchas las películas sobre la conquista que han hecho y las más conocidas giran alrededor de México-Tenochtitlán, en torno a la violencia que sufrieron en el acontecimiento bélico a mano de los españoles y la posterior evangelización. Pocos han sido los realizadores que se han interesado en el proceso de conquista que vivieron otros pueblos y que lo han llevado a la pantalla para contar una historia.  Por eso es común que tendamos a pensar que la conquista fue homogénea y que, cuando los mexicas fueron derrotados, el resto del territorio que hoy comprende México sucumbió al igual que ellos.

Esta visión ha permeado en la mayoría de los filmes que narran historias sobre la conquista, y al ser esto lo que más se divulga, es inevitable que como público lleguemos a asimilar la conquista con los mexicas (y en muy raras ocasiones con los mayas). Por ello, Eréndira Ikikunari es una película sobresaliente dentro de los filmes que narran el proceso de conquista. Es importante aclarar que no estoy demeritando de ninguna forma a otros largometrajes, sino que hago notar que Eréndira presenta una historia única tanto en lo que narra, así como en lo que presenta. De tal forma, encuentro tres aspectos destacables que la diferencian del resto. En primer lugar, la película se centra en los purépechas y cómo vivieron la conquista; segundo, rescata la leyenda popular michoacana de Eréndira, la princesa guerrera, siendo así una mujer la protagonista. Por último, el idioma que se habla a lo largo de toda la película es el purépecha.

Es notable que la película se centre en los purépechas, cultura que durante la época prehispánica se erigió como un imperio importante que rivalizó con los mexicas, quienes nunca lograron subyugarlos. Si bien es un señorío importante y conocido, no son muchas las películas que hablen sobre esta cultura y menos en el periodo prehispánico.

Por otra parte, el largometraje hace notar la heterogeneidad de la conquista española y resalta la táctica que éstos usaron para subyugar a las diferentes culturas que habitaban en lo que hoy es territorio mexicano. Aunque la violencia fue indispensable para derrotar y someter, la película muestra que la estrategia española no dependió exclusivamente de ella para poder vencer a sus enemigos. Por ejemplo, supieron aprovechar las enemistades existentes en entre los pueblos para realizar alianzas. El mismo director señala:

…otra cuestión en Eréndira es la dignificación de la conquista de México, porque siempre se ha manejado en la enseñanza oficial, que un puñado de españoles de alguna manera mágica conquistaron a cientos de pueblos indígenas. Cuando esta llamada Conquista fue una especie de guerra entre los pueblos indígenas fomentada por los españoles, quienes al final, cuando habían dividido a todos, tomaron el control… un evento catastrófico.

En este tenor, el papel de los españoles queda relegado a un segundo plano y su participación solamente es necesaria para explicar los hechos que sucedieron. Es decir, lo importante no es mostrar lo que hicieron, sino cómo actuaron los purépechas, en particular Eréndira, frente a la situación que la conquista desató.

Otro de los aspectos destacables es que la protagonista sea una mujer joven y que en ella recaiga todo el peso de la historia. Eréndira es representada con una serie de características y cualidades que comúnmente están reservadas para los personajes masculinos. A lo largo de la película vemos que logra lo que desea para sí misma, aunque vaya en contra de la norma, y que además logra la admiración de sus pares y sus superiores al realizar algo que ninguno se atrevió : montar un caballo. El director ve en Eréndira a una heroína poco valorada, a quien no se le ha prestado la atención debida:

[Eréndira] es una heroína real mexicana prácticamente desconocida, una especie de Juana de Arco; quien además se enfrenta a los prejuicios de su propio pueblo, que no tenía mujeres guerreras y realiza lo que los hombres no pudieron hacer: robar un caballo a los conquistadores.

Dentro de la cultura popular michoacana, la figura de Eréndira ha sido reconocida y admirada. Por ejemplo, Lázaro Cárdenas tenía cierta admiración hacia esa mujer mítica, cuyo nombre usó para nombrar diferentes espacios. Esto habla de que la leyenda ha sido rescatada como un símbolo de la identidad michoacana, y de cierta forma, de la identidad nacional, lo cual permite entenderla como una heroína cultural.

El director Mora Catlett recuperó la imagen de Eréndira a partir de leyendas populares michoacanas y de una pintura de Juan O’Gorman, Historia de Michoacán, en donde aparece una mujer a caballo valiente, guerrera e indomable. La historia le pareció atractiva, ya que “la idea de hacer un filme sobre una heroína de sangre caliente era muy atractiva; primero, no tuve que inventar o idealizar nada, y segundo, el tema mostraba el bajo estatus que las mujeres tenían en las culturas pre Colombinas y un grado de invisibilidad en el cual las mujeres se mantienen todavía el día de hoy.”

 

Fragmento de la pintura de Juan O’Gorman, La historia de Michoacán, ubicada en la Biblioteca Gertrudis Bocanegra, en Pátzcuaro, Michoacán. En esta pintura se muestra a Eréndira montando su caballo.

Así pues, con esta idea el director recreó la imagen de una Eréndira fuerte, valiente, que busca ser honesta así misma y a las cosas que quiere hacer, como defender a su pueblo, montar a caballo y no contraer nupcias con un hombre que la menosprecia. Es la imagen de una mujer empoderada, y ésto es mostrado en las impetuosas escenas en las que monta a caballo.

Si bien en la película se quería presentar a Eréndira como una heroína, como ya he mencionado, la intención no era mostrarla con el típico arquetipo de heroicidad impuesto por las producciones hollywoodenses, es decir, mujeres blancas con súper poderes. Para el papel de Eréndira la producción quería “… romper el lugar común de heroínas masculinizadas y súper humanas típicas de los filmes de acción de Estados Unidos.” De tal forma que, sí, encontramos a una heroína, pero con características propias que radican en las particularidades de su cultura.

El hecho de que la película esté hablada en purépecha concede mayor realismo a la producción, así como una característica única que la diferencia de otras. El lenguaje permite que como público nos sumerjamos en el mundo representado en la película y que, en consecuencia, simpaticemos con la visión de sus protagonistas. Mora Catlett quería que “la voz y perspectiva indígena fuera el narrador verdadero.”

Por otra parte, se usa el latín en varios momentos y únicamente lo habla un fraile, quien como testigo de las costumbres y batallas de los purépechas, narra los acontecimientos que observa. Considero que el director emplea el latín como referencia al texto de la Relación de Michoacán, gracias al cual se tiene información sobre la conquista en lo que hoy es Michoacán. El uso del castellano es mínimo y sólo aparece en pocas escenas. Cuando los españoles interactúan con los purépechas, se encuentra en segundo plano porque la visión de los españoles para el director no era importante mostrarla.

Con la ayuda de la comunidad hablante de purépecha y de lingüistas, el director creó los diálogos evocadores del siglo XVI. El reparto estuvo integrado por personas que hablaban la lengua que, aunque no eran actores profesionales, lo importante es que representaran la visión del director sobre los indígenas de la época. En sus palabras: “esto le dio a la película una autenticidad muy especial; más que mero entretenimiento, es una declaración de los Pueblos Originarios sobre su propia Historia.”

 

Desde el presente

Recientemente, el tema de la conquista fue traído a colación debido a que el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió una disculpa a la Corona española por la conquista y la barbarie de ésta. Las opiniones a favor o en contra, tanto de los especialistas como de la gente en general, no se hicieron esperar. Me parece que, más allá de pensar sobre si merecemos una disculpa o no, es un buen momento para reflexionar y repensar nuestro saber sobre este acontecimiento histórico.

Mucho del conocimiento que adquirimos, además de aprenderlo en la educación básica, en los libros de Historia y en nuestras clases, también lo obtenemos a través de los medios de comunicación, programas de opinión, novelas, internet, revistas y películas. Estas últimas son las que generan un mayor impacto porque somos una sociedad acostumbrada a los productos audiovisuales.

Dentro de las pocas producciones existentes, me parece que Eréndira Ikikunari nos ofrece una visión que, si bien sigue el mismo tenor de las otras películas de defender “la visión de los vencidos”, pone en la palestra la heterogeneidad de la Conquista y cómo el proceso sucedió no únicamente a mano de los españoles, sino que también por medio de alianzas o guerras intestinas entre los mismos indígenas.

Asimismo, nos muestra la participación femenina, la cual ha sido obviada o ignorada en varias películas. La figura de Eréndira también ofrece la posibilidad de entender y repensar a las mujeres indígenas más allá de la típica imagen que tenemos sobre la Malinche, a la cual constantemente se le ha adjudicado el mote de traidora. Aunque Eréndira pueda entenderse como su contraparte, habla de que es relevante cuestionar el rol que ellas y las demás desempeñaron en el proceso de conquista, ya fuera como traductoras, guerreras, etcétera.

La actriz Xochiquetzal Rodríguez dio vida a Eréndira en el largometraje. Fotograma.

Le invito apreciable lector y lectora a cuestionar lo que ve y lee para generar un juicio informado sobre, en este caso, la conquista. Considero que Eréndira Ikikunari le ofrece la posibilidad de contrastar e inquirir su conocimiento al respecto, además de que podrá disfrutar de la trama y de una heroína diferente al resto que puede encontrar el día de hoy en el cine.

Para saber más

Alcalá, Jerónimo de, Relación de Michoacán, Moisés Franco Mendoza (coord.), paleografía de Clotilde Martínez Ibáñez y Carmen Molina Ruiz, México, El Colegio de Michoacán/Gobierno del Estado de Michoacán, 2000. Texto disponible en: http://etzakutarakua.colmich.edu.mx/proyectos/relaciondemichoacan/default.asp

Mora Catlett, Juan, “Eréndira Ikikunari. Celebrating Indigenous cultural heritage”, en ReVista. Harvard Review of Latin America, otoño 2009. Disponible en https://revista.drclas.harvard.edu/book/er%C3%A9ndira-ikukinari.

Ruiz, Eduardo, Michoacán Paisajes, Tradiciones y Leyendas, México, Secretaría de Fomento, 1900. Texto disponible en el repositorio: https://mexicana.cultura.gob.mx/es/repositorio/detalle?id=_suri:DGB:TransObject:5bce59897a8a0222ef15e5e1.