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Al celebrarse en este 2021 los 500 años de la resistencia indígena en el mal entendido proceso de “conquista”, resulta indispensable que repensemos y reconsideremos el impacto de los sucesos acontecidos en dicha época, el peso de quienes participaron en ella y, muy particularmente, la forma en que los rememoramos y conmemoramos. El libro Relación de 1520 publicado por la editorial Grano de Sal es parte de este esfuerzo. En él, Luis Fernando Granados retoma uno de los principales testimonios del periodo: la segunda carta de relación de Hernán Cortés, reinterpretándola y poniéndola en el contexto al que pertenece. En ese sentido, se asegura de presentar un documento fiel al original utilizando la versión más antigua disponible, trayéndola al presente con ortografía modernizada, un glosario y un índice de nombres. El valor de la obra, sin embargo, va más allá de lo que este breve resumen podría sugerir, pues se trata a la vez de una labor de reconstrucción y deconstrucción de este clásico texto. 

En el estudio introductorio al documento, Granados asegura que es uno de los testimonios más antiguos y uno de los pocos que en verdad pueden clasificarse como contemporáneos a la entrada de los españoles a la capital mexica. Se encarga de destruir el mito que envuelve a las cartas de relación, advirtiendo que casi todo lo que pensamos sobre ellas son ideas de siglos posteriores. En ese sentido, aclara que estas cartas, que históricamente se han tomado como la primera crónica de lo que “verdaderamente” ocurrió durante la llegada de los españoles al actual territorio de México, nunca fueron pensadas como un relato histórico, sino más bien como un argumento político que Hernán Cortés presentó a la Corona española para justificar sus acciones y defender sus posesiones frente a otros colonizadores, por lo que carecen de un sentido de retrato de la realidad. Asimismo, advierte que éstas nunca fueron pensadas como “capítulos” de un mismo libro y el intentar verlas como un todo unificado cambia completamente su sentido –algo que se ha hecho continuamente durante la mayor parte del siglo XX–. Asegura que se trata de cinco textos individuales y autónomos que fueron escritos cuando menos por dos manos distintas, por lo que no ofrecen una idea unitaria sobre el proceso histórico de la conquista.

Para Granados, la necesidad de reinterpretar el discurso cortesiano no es un asunto menor. Sugiere dejar de considerar a las cartas de relación como la “crónica madre del pasado mexicano” ya que esto podría ser tan refrescante en lo historiográfico como profundo en lo propiamente histórico. Asimismo, recomienda repensar el concepto “conquista”, pues además de borrar hasta cierto punto el papel de los indígenas en el proceso, implica una condición de inferioridad y sometimiento por parte de los conquistados y el triunfo de lo “correcto” o lo “civilizado” sobre lo que no lo era. Propone desprendernos de estas ideas para pensar la “conquista de México” en términos “menos ingenuos en lo epistemológico, más críticos en lo historiográfico y menos colonialistas en lo ideológico”.

Finalmente, debemos decir que este libro es una obra póstuma de Luis Fernando Grandos, quien falleció poco antes de ser publicado. Escribimos estas líneas en su memoria con la firme esperanza de que sus ideales sobre la descolonización de nuestro pensamiento histórico nos ayuden a visibilizar y entender mejor el papel de aquellos personajes sin voz dentro de la historia –como lo son los grupos indígenas y los sectores populares que la historiografía tanto ha desdeñado-.

Ficha

Título: Relación de 1520

Autor: Hernán Cortés

Transcripción, introducción, sumario, índices y glosario: Luis Fernando Granados.

Editorial: Grano de Sal

Lugar: México

Año: 2021.