Gacetilla | Exposiciones

Exposiciones
junio 5, 2019 admin

BRASSAI: EL OJO DE PARÍS

¿Dónde? Museo del Palacio de Bellas Artes

¿Hasta cuándo? Hasta el 16 de junio de 2019

¿Por qué debo verla?

Aceptémoslo: nuestro ojo es similar al de la cámara de nuestro celular que toma fotos y videos de forma fácil e instantánea, pero en tantas cosas más es tan diferente que por eso nos cuesta tanto trabajo tomar la foto ideal que tanto anhelamos. En esta exposición podremos observar (con esta pensamiento en mente si se quiere) el trabajo de Gyula Halász mejor conocido por su nombre artístico “Brassaï” (Brasov 1899 – Niza 1984). Este fotógrafo de origen húngaro es catalogado como uno de los mejores del siglo XX y para fortuna nuestra tendremos para nuestro goce y contemplación cerca de 200 de sus fotografías que retratan varios momentos y rincones de la Ciudad Luz europea.

Más allá de la propuesta curatorial que el museo nos plantea, podemos observar en las fotografías de Brassaï cómo una serie de imágenes construyen poderosas ideas en las mentes de sus observadores. A tal grado, que estas ideas se insertan y permanecen con gran eficacia en las mentes de personas que inclusive no han tenido la experiencia de recorrer las calles parisinas. De esta forma, las ideas que tenemos de dicha ciudad -habiéndola visitado o no- de bella, cosmopolita, romántica y bohemia, han sido logradas en gran parte a magníficos trabajos de retrato (ya sea cinematográfico o fotográfico) como los de este gran artista.

Ante esta propuesta de lectura y contemplación de la obra de Brassaï podemos preguntarnos entonces: ¿Una fotografía es copia de la realidad o es un trucaje de ella?, ¿Nuestra bella y a la vez caótica CDMX posee rincones que puedan generar visiones similares a las concebidas por Brassaï?, y en un punto más general y hasta quizás siniestro ¿Cómo la promoción turística o la publicidad pueden aprovechar una fotografía por su atractivo y capacidad para generar ideas en las mentes de los espectadores?

 

 

GAUMONT: DESDE QUE EXISTE EL CINE

¿Dónde? Galería de la Cineteca Nacional

¿Hasta cuándo? Hasta el 30 de junio

¿Por qué debo verla?

El recinto más emblemático de la Ciudad de México para ver cine también se está convirtiendo en uno de los espacios museísticos más interesantes al celebrar exposiciones dedicadas naturalmente al séptimo arte. En esta ocasión nos ofrece un recorrido histórico por una de las compañías cinematográficas más prestigiosas del mundo: La Gaumont.  Y no es que ahora la Cineteca Nacional se dedique a promover productos patrocinados como se pudo sospechar con las exposiciones dedicadas a Disney o con la colocación de stands promocionales de Samsung, sino que esta vez tiene una auténtica razón totalmente irrefutable. Y es que esta compañía productora francesa no es sólo de las más prestigiosas sino que también se tarta de la más antigua de todas: en el mismo año que los hermanos Lumiére presentaban su invento al mundo, esta empresa cinematográfica veía la luz.

Naturalmente la Gaumont nacida antes del tiempo mismo (refiriéndome naturalmente a Hollywood) se ha sabido mantener al día gracias a la combinación de temáticas y técnicas que logran desvanecer la línea de la tan odiosa discusión entre “cine de arte y cine comercial”. Es de esta forma que la compañía francesa ha logrado cubrir prácticamente todo el espectro posible del universo cinematográfico con filmes que van desde los prestigiosos de Jean-Luc Godard, Federico Fellini, Andrsej Wajda o R.W. Fassbinder, hasta los dirigidos por Luc Besson como Leon: el perfecto asesino o El quinto elemento.

 

 

 

NO FUI YO, FUE MÉXICO. Solidaridad en tiempos difíciles

¿Dónde? Museo Nacional de las Culturas del Mundo

¿Hasta cuándo? Hasta el 30 de junio

¿Por qué debo verla?

Entre el bullicio del ir y venir de la gente, los gritos de los comerciantes callejeros y el sonido del organillero se encuentra el Museo Nacional de las Culturas (Moneda 13, Centro Histórico). Si aún no has visitado este museo es suficiente motivo para ir hoy mismo y no perderte de esta joya enclavada en el centro de la ciudad. Si este no fuera motivo suficiente, en esta ocasión el museo nos ofrece una extraordinaria selección de fotografías que retratan la cruda cotidianidad de los exiliados españoles y la comunidad judía refugiada en Francia antes de las gestiones necesarias para su arribo a nuestro país. Esta honrosa labor diplomática realizada entre finales de la década de los 30 e inicios del 40, logró salvar la vida de más de 40 mil refugiados producto del conflicto armado más cruento de la humanidad.

Más allá de observar con nuestros propios ojos el registro fotográfico que da testimonio de una crisis humanitaria, también nos ofrece la oportunidad de reflexionar las etapas y procesos mediante los cuales se formó nuestra compleja y diversa sociedad contemporánea que podemos observar en las calles de cualquier población de nuestro país. Una oportunidad que nos hace comprender que lo que nos hace hoy en día es producto de la cooperación, amistad y solidaridad. Si en aquél entonces el pueblo mexicano tendió la mano a los necesitados europeos, gran parte de su comunidad nos recompensó cultural y artísticamente enriqueciendo así nuestra sociedad. Pero por otro lado y aún más significativo, esta exposición nos permite darnos cuenta que el pasado no sólo está ahí, sino está en nuestro presente y para nuestro futuro, pues nos hace pensar que tal como se hizo en las décadas precedentes, hoy mismo existen innumerables procesos migratorios y crisis humanitarias que necesitan de nuestra atención y apoyo. Que en vez de colocar barreras pueden tenderse nuevamente esos puentes de apoyo, amistad y solidaridad que en el caso mexicano le dieron tanto prestigio internacional. De lograrse una vez más este ideal, ¿Qué sería de nuestra sociedad y nuestra cultura en un futuro no muy lejano?